jueves, 25 de diciembre de 2014

2015: la derrota ya la tenemos, así que… a buscar el milagro (post #COP20)

Header Image

Intentar un balance post COP20 tiene para mí dos complejidades básicas. La primera es la dificultad para entender lo que verdaderamente allí ocurrió, que no sólo es lo que se acordó o no, sino también todo el proceso previo a Lima y lo que deja para los próximos meses. La otra dificultad, vinculada a la primera, es cómo evitar los lugares comunes. Porque es una tentación asumir el papel de crítico sagaz y de ser políticamente audaz al hablar de “fracaso rotundo” y arrojar  acusaciones a mansalva a poderosos y transnacionales por el “fracaso en las negociaciones climáticas”. Frecuentemente tales expresiones ocultan más una profunda ignorancia sobre política internacional (y local) y ofrecen una plataforma discursiva muy cómoda.

En relación a lo primero, cabe señalar que una COP significa dos mega-reuniones superpuestas. Por un lado, la Conferencia de la Partes (COP) de la Convención de Cambio Climático, la otra, es la reunión de los Miembros del Protocolo de Kyoto (MOP). Cada una de ellas tiene innumerables cuestiones administrativas, operativas, técnicas, legales y financieras que resolver cada  año. Tal es así que existen dos cuerpos subsidiarios denominados SBSTA y SBI que trabajan durante estas reuniones y en reuniones especiales entre las COPs.

A esto, se le suman diversos grupos de trabajo que van realizando tareas especiales que sirven con el objetivo de ir impulsando las futuras decisiones a adoptarse. A todo esto, sumemos los infinitos side events que presentan publicaciones, debates y puntos de vista de diferentes sectores, directa o indirectamente, vinculados con las negociaciones en curso. Sumemos, además, las conferencias de prensa de las delegaciones y demás entidades que siguen las negociaciones. Sumemos también la enorme constelación de actividades alrededor de la COP realizadas por gobiernos, ONG y organizaciones de todo tipo de forma paralela a las reuniones oficiales.

Un esquema sintetizado de las negociaciones que tuvieron lugar en los 15 días de Lima sería el siguiente:

http://unfccc.int/files/inc/graphics/image/png/unfccc_bodies_large.png

Este entramado de negociaciones hace tan dificultoso seguir o cubrir lo que sucede en una COP. En una conversación que tenía en Lima con una periodista, le decía que “acá hay alrededor de 12.000 personas, pero que sigan algún track de negociación de un modo directo, serán alrededor de 1.000, y que tengan una panorama global y en tiempo real de lo que sucede, no pasan de 150 o 200 personas alrededor de la Secretaría Ejecutiva”.

Un reciente artículo periodístico señalaba lo siguiente:

“El que más sabe de lo que transcurre por aquí conoce el 2% del total”, me dice un norteamericano, avezado en COP. “Un grupo de 20 o 30, alrededor de Christiana, son los únicos que saben todo”, sopla otro argentino que vino a cubrir el evento gracias a una de las becas que hay para hacerlo. Christiana es Figueres, la costarricense que dirige la secretaría de cambio climático dentro de la ONU hace cuatro años. (“Cómo cubrir la cumbre del cambio climático sin perderse en el intento”, Martín De Ambrosio, Suplemente Sábado, La Nación, 20/12/14 )

En relación al segundo aspecto, todos sabemos (o deberíamos intuir) las dificultades de las negociaciones, y sabemos lo difícil que es, por lo dicho anteriormente, resumir en dos palabras, en un único concepto, el resultado de la COP20.

Debemos tener en cuenta que cada decisión, por pequeña que parezca, implica enormes costos económicos para algunos y para otros no, que significa riesgos inmensurables para algunos y de  una magnitud mucho menor para otros, que significará la necesidad de realizar inversiones y cambios profundos en sus vidas cotidianas que afectarán a algunos más que otros. No siempre estas divisiones coinciden exactamente con las responsabilidades históricas y presentes en relación a las emisiones que están afectando el clima. Esta madeja de complejidades e intereses siempre está presente en cada párrafo que se discute.

También debemos tener en cuenta que superpuesto a la situación anteriormente señalada, están los históricos enfrentamientos geopolíticos, económicos e ideológicos, que se expresan en cada decisión que algunos países adoptan en su relaciones internacionales cotidianas. ¿Por qué habrían de dejarlos de lado en esta negociación?

También, el avance del problema, su agravamiento y el cada vez más escaso tiempo para actuar, hace que las urgencias y los frentes que deben atenderse al mismo tiempo sean cada vez más numerosos. Así se superponen con dramatismo las necesidades de actuación (y financiación) en los objetivos de reducción de emisiones, en la adaptación a un clima que cambia inexorablemente y, además, en las debidas compensaciones económicas que algunos pretenden garantizarse ante un cambio productivo y económico sin precedentes.

Imaginemos la disparidad de prioridades entre países insulares del Pacífico, amenazados en su supervivencia como tales ante el aumento del nivel del mar (Tuvalu, entre otros), la preocupación solapada o expresa de los países grandes exportadores de petróleo ante una economía que debe dejar de utilizar petróleo en sólo algunas décadas (Arabia Saudita y cia), pensemos en aquellos grandes emisores históricos que hoy han estabilizado o se encuentran en un proceso de reducción de las mismas (algunos miembros de la UE) y pensemos que, al mismo tiempo, países sumidos históricamente en la pobreza y que hoy se han convertido en los grandes emisores de este siglo (China, India, son algunos ejemplos). Los países mencionados son a mero título de ejemplos de cada grupo señalado.

A esta complejidad debemos sumar otra variable que hace a la equidad con que debe resolverse el problema. No es correcto concentrarse únicamente en las emisiones totales que cada país representa. También hay que tener en cuenta cuánta gente vive allí y calcular las emisiones per cápita, lo que nos dará una idea de cuál es la desigualdad entre cada uno de nosotros en el uso de la atmósfera. Cuando se observa el ranking de emisores por país y las emisiones per cápita, las listas difieren notablemente. Este, no es un tema menor.

Total de Emisiones de GEI x  País (2011)

Incluye Cambios en el Uso del Suelo y Bosques (1)

País

MtCO2eq

China

10.260

USA

6.135

India

2.358

Rusia

2.217

Indonesia

2.053

Brasil

1.419

Japón

1.170

Canadá

847

Alemania

806

México

723

   
Mundo

45.914

(primeras diez posiciones)

 

Emisiones de GEI per cápita (2011)

Incluye Cambios en el Uso del Suelo y Bosques (2)

  1. País

    tnCO2eq

    Kuwait

    62,62

    Brunei

    54,15

    Belize

    45,00

    Qatar

    43,72

    Guinea Ecuatorial

    35,85

    Omán

    34,23

    Trinidad & Tobago

    33.09

    Australia

    26,65

    Canadá

    24,67

    Emiratos Arabes Unidos

    23,64

       
    Promedio Mundial

    6,59

  (primeras diez posiciones)

 

Como puede observarse, el ranking varía notablemente y eso representa un problema a la hora de abordar cuáles son los compromisos que se deben asignar a cada uno. El criterio equitativo se llama “contracción y convergencia”. Esto significa que debemos reducir las emisiones globales a los niveles adecuados para estar por debajo de los 2°C (contracción) y que las emisiones per cápita vayan convergiendo a un valor similar para todos los habitantes del planeta.

La reducción global debe ser muy grande, cercana al cero para luego del 2050 y en cuanto a las emisiones per cápita, casi no hay nación que no tendrá que reducirlas.

Con todo esto, no quiero justificar la parálisis de las negociaciones, sólo trato de mostrar una pequeñísima parte de aquello que las hace francamente complejas. Complejidad que se torna dramática cuando se las encara con viejos paradigmas nacionalistas o de políticas basadas en bloques políticos y/o económicos.

Para señalar ejemplos cercanos, tenemos el discurso de Argentina, un discurso errático desde los 90 para acá. Poco contribuyente, y hoy basado en un escepticismo científico que emana desde laIMG_1129[7] propia Presidencia de la Nación y que lo hace transitar las negociaciones tan solo procurando, de un modo mendicante, algunos dólares “climáticos”, defender las exportaciones agropecuarias aunque impliquen deforestación y no mucho más.

“Nos preocupan también las consecuencias comerciales vinculadas a esta agenda como las que se derivan de las medidas unilaterales en respuesta al cambio climático que llevan adelante algunos países desarrollados, las cuales podrían convertirse en barreras a nuestras exportaciones.”  (fragmento discurso Vicepresidente Argentina, Amado Boudou, COP20)(3)

Las negociaciones son para la delegación argentina un ejercicio acerca de “cómo nos posicionamos ante los intereses hegemónicos financieros y económicos que dominan el planeta”. En ese posicionamiento la principal lucha es que “los países desarrollados… se comprometieron a asistir financiera y tecnológicamente a los países en desarrollo”. Es esa la prédica argentina. No es que sea errada, es parcial y carece casi por completo de objetivos climáticos. Casi que la arena climática es para Argentina meramente otro campo de batalla discursivo.(4)

Casi que el único tema a señalar de manera obsesiva es la no ratificación de Estados Unidos del Protocolo de Kioto, agenda un tanto anacrónica, lo que se discute hoy pasa por otros tópicos. Es como si quisiéramos hacer revisionismo histórico, una especie de Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, pero a escala planetaria. Nadie nos escucha, obvio.

El que nadie nos escuche, por supuesto es culpa de los medios. ¿Les suena conocido?

“Internacionalmente, la mayoría de los medios de comunicación que responden a estos intereses hegemónicos han venido planteando en cada COP sobre cambio climático que los que traban un acuerdo concreto y vinculante son los países en desarrollo”, así lo explica una alta funcionaria de la SAyDS (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable”).

En definitiva, la actitud conservadora y mezquina de Argentina proviene de una interpretación del tema ambiental como Caballo de Troya del imperialismo. Esto ocurrió desde siempre. El movimiento ambientalista así fue interpretado por los sectores más conservadores y retrógados de la sociedad. No es casual que este gobierno entienda que “las Naciones Unidas, conducidas por los países desarrollados, utilizan todo ese poderío para impedir una democratización del sistema de gobernanza global, y su estrategia es la utilización de lo “ambiental” para frenar el desarrollo de los pueblos”.

Tomo el caso argentino porque es el que más nos debiera interesar conocer y analizar, pero son muchos más lo que sostienen cosas parecidas y peores. Y desde otras miradas bien diferentes, también están las miradas ultramontanas y conservadoras también.

Es así que un proceso naturalmente complejo, con altísimas implicancias económicas, políticas y sociales se encuentra atravesado intereses ideológicos y dogmatismos que generan inflexibilidades difíciles de sortear.

Estas son las razones por las que, a mi juicio, antes de hablar del “fracaso en la Cumbre” es preciso saber que vamos a esas reuniones, desde el inicio, con un “fracaso” casi asegurado, y vamos en procura de que algo milagroso o un rayo visionario aparezca. Es como iniciar un partido con 4 goles abajo, la derrota ya la tenemos. Así que hay que mandar el equipo arriba y a buscar el milagro.

Cali

PS: luego sigo

Lima Cop 20 comienza hoy: evento climático reunirá a más de 10 mil delegados  | Actualidad

(1) Fuente: CAIT 2.0 – WRI’s Climate Data Explorer http://www.wri.org/our-work/project/cait-climate-data-explorer

(2) idem

(3) http://unfccc.int/files/meetings/lima_dec_2014/statements/application/pdf/cop20_hls_argentina_spanish.pdf

(4) Las declaraciones pertenecen a Silvia Alicia Révora, Subsecretaria de Planificación y Política Ambiental. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. “¿Qué pasó en Lima?”, Página/12, 20/12/14.

sábado, 13 de diciembre de 2014

La brecha: el tamaño importa.

Vamos a dar un paso más luego de la anterior entrada.

Está claro que la opción de postergar esfuerzos de reducción para después del 2020 implicará que los esfuerzos deberán ser mayores, más urgentes y más costosos. La acción temprana, pre-2020, es vital para tener chances de permanecer en la trayectoria de emisiones que nos mantenga por debajo de los 2°C.

Como ya lo vimos, las emisiones han seguido creciendo en los últimos años. Por esta razón, este año, el emissions gap report no pone énfasis en las medidas posibles para cerrar la brecha del 2020 entre las emisiones previstas y las consistentes con la meta de los 2°C. La ventana de oportunidad se va cerrando.

Lo que se señala es el tamaño de la brecha y la necesidad de reducirla al mínimo posible para seguir teniendo alguna chance post—2020. Siempre procurando que los esfuerzos de mitigación sean de una dimensión tal que nos coloquen en la senda de los 2°C. Hoy vamos a los 4°C.

Todos los países, desde al año 2010, han sido convocados a realizar pledges (promesas), metas voluntarias de reducción de emisiones hasta el año 2020, fecha en la que entraría en vigencia el nuevo acuerdo global. Los pledges que se han presentado hasta ahora son insuficientes, aún si todos cumplieran con lo prometido. Durante la COP20 nada ha sucedido que modifique esta situación, nadie ha aumentado el nivel de ambición, como se dice en las negociaciones.

Las emisiones globales en el 2012 fueron de 54 GtC. La estimación que se realiza acerca de las emisiones, si no se adoptan medidas de mitigación, es que para el año 2020 estaríamos en 59 GtC, en el 2030 con 68 GtC y en el 2050 en 87 GtC.

Suponiendo que se cumpliera con las promesas que se han puesto sobre la mesa, las emisiones en el año 2020 serían de 52-54 GtC, un 7-12% por debajo del escenario BAU (Business as Usual).

Según los escenarios realizados en años anteriores, asumiendo el menor costo, y que parten de las emisiones del año 2010, las emisiones en el año 2020 deberían ser de 44 GtC (así aparecen en las anteriores versiones del emissions gap). Entonces el gap actual es de 8 a 10 GtC (52 menos 44, 54 menos 44).

Asumiendo los escenarios previos, el Gap en 2020 = 8-10 GtC

Pero lo cierto es que ese nivel de emisiones son ya imposibles, entonces se analizan escenarios que tengan el más bajo costo y sean consistentes con la meta de los 2°C, pero en el período post 2020.

En tales escenarios valen las cifras ya mostradas en un cuadro anterior: 2025, 47GtC; 2030, 42GtC; 2050, 22 GtC.

En tal caso, tenemos la siguiente situación:

image

En anaranjado, la banda de emisiones que nos permitirían seguir con chances de permanecer debajo de los 2°C (siempre con una chance del 66%).

Banda gris, la trayectoria si se cumplen los pledges presentados hasta ahora por los países. La estimación para 2030 (56-59 GtC) es una extrapolación de los pledges a 2020 (52-54 GtC).

En azul los escenarios BAU.

Por lo tanto, para el año 2025 tendremos un gap de 7-10 GtC, en el mejor de los casos.

¿Cómo se cierra esa brecha? Esa es la cuestión.

Para dimensionar esto, las emisiones de algunos países en el año 2011 fueron:

China: 10,3 GtC

Estados Unidos: 6,1 GtC

Unión Europea (28): 4,3 GtC

Es decir que para cubrir la brecha al 2025 habría que eliminar  la totalidad de las emisiones de China o la suma de Estados Unidos y la Unión Europea.

viernes, 12 de diciembre de 2014

#COP20: Escenario BAU (Business as Usual)

Developed countries need to meet their promises on finance and pre-2020 emissions cuts, said Su Wei (Source: Flickr/World Resources)

En base a lo mostrado en la entrada previa, y de manera lógica y directa, surge entonces la necesidad de definir cuál es la trayectoria de emisiones óptima para distribuir el uso del budget de carbono a lo largo de las próximas décadas.

Tal trayectoria debe cumplir la premisa de adelantar la acción todo lo posible para que el budget puede ser utilizado por más tiempo y que el recorte de emisiones sea lo suficientemente suave de modo que sea factible tanto técnicamente, como económica y políticamente.

Según el emissions report 2014 tal trayectoria debería desarrollarse de la siguiente manera:

1) En base a la información provista por el IPCC, las emisiones de CO2 deberían llegar a CERO entre los años 2055-2070.

2) El total de emisiones de GEI (gases de Efecto Invernadero) debe llegar a ser CERO entre los años 2080-2100.

Siempre hay que recordar que estas estimaciones están hecha bajo la premisa de permanecer bajo los 2°C con 66% de probabilidad.

Entonces la trayectoria que propone la UNEP es el siguiente para las emisiones totales expresadas de CO2eq (CO2 equivalente).

image

Estos números se reflejan gráficamente así:

image

Mientras la negociación hacia París 2015 sea encarada, como hasta ahora, realizando una sumatoria de las INDC (intended nationally determined contributions) de las partes, será una sumatoria de compromisos aislados que nada asegura que llegaremos con un acuerdo que esté en línea con la curva mostrada. Si el proceso de negociación fuera a la inversa, asumido un compromiso o meta global, luego se debe negociar INDC para llegar a la reducción pactada.

Peor aún, todavía la brecha de emisiones al 2020 no se ha cerrado. No hubo modificación en los compromisos presentados hasta ahora de los países que han hecho sus promesas.

En fin, si la idea es que todos pongan un “poquito”, y a eso lo vistan con frases demagógicas y metáforas a la civilizaciones precolombinas, nada asegura que lleguemos a algo significativo realmente. Más bien lo contrario.

jueves, 11 de diciembre de 2014

#COP20: La lógica del carbono

deadline

Por diversas razones, la versión 2014 del Emissions Gap Report de UNEP está focalizado, en esta oportunidad, en el CO2 “budget”. Una de las razones para introducir este enfoque es que al continuar creciendo las emisiones, como lo mostré en la anterior entrada, las chances de reducir la brecha (“gap”) de emisiones al 2020 resulta ya en una tarea bastante difícil de cumplir. Entonces, el “budget” de carbono nos permite construir trayectorias de emisiones más allá del 2020 y en las que se cumpla el objetivo de permanecer por debajo de los 2°C.(1)

El IPCC ha indicado que el total de CO2 que sería posible emitir a la atmósfera y aún permanecer debajo de los 2°C sería de unas 2.900 GtCO2. Desde los inicios de la era industrial, a mediados del siglo IXX, hasta la actualidad ya se ha emitido un total de 1.900 GtCO2. Quiere decir que nos quedan disponibles unas 1.000 GtCO2 para cumplir con la meta de los 2°C durante este siglo.(2)

image

Un cálculo sencillo sería que los 1.000 GtC a razón de 54 GtC (año 2012) agotaríamos esa cantidad en 18,5 años, es decir que para el 2030 nos quedamos sin más carbono que emitir, deberíamos de allí en más tener CERO emisiones.

AQUI DEBO HACER UNA PEQUEÑA CORRECCION: Los 54 GtC corresponden al total de emisiones de GEI, debo tomar únicamente las de CO2, que fueron 36 GtCO2, lo que da como resultado 28 años, o sea, se agota para el 2040, coincidente con el cálculo de más abajo de la AIE. Todo lo demás sigue igual.

Como un corte abrupto y total de un año a otro es imposible, se trata de ver cuáles son las curvas (de las infinitas que hay) que nos permitirían gastar ese presupuesto a lo largo del presente siglo.

Al ritmo actual de emisiones y existiendo cada vez una brecha (gap) más grande entre la curva ideal de emisiones y la que estamos recorriendo, lo más probable es que nos pasemos en el uso del budget, entramos en rojo y por lo tanto, si queremos permanecer bajo los 2°C tendremos que pasar a emisiones negativas para “devolver” lo que gastamos de más. Cuánto más nos excedamos, más grande deberá ser el esfuerzo para pasar a emisiones negativas. De allí la importancia de las acciones tempranas, es decir la reducción en el corto plazo. Cuanto más bajo sea el pico de las emisiones, más suave será el descenso y menor la necesidad de capturar emisiones en la etapa final de presente siglo. 

image

Según el rango de curvas o escenarios analizaos por IPCC, para permanecer debajo de los 2°C, deberíamos haber alcanzado la neutralidad de emisiones entre el año 2055-2070 habiendo realizado una importante reducción en los años venideros. Ese  sería el tiempo que tendríamos para  usar el budget de manera “ahorrativa”.

La curva azul (RCP2.6) es la trayectoria que deberemos seguir según el IPCC. Como ven, en las últimas décadas de este siglo deberíamos pasar a emisiones negativas ya que el budget  sería sobrepasado o en el mejor de los casos, si se ahorra mucho antes, permanecer en cero emisiones (es la banda color azul).

image

Emissions of CO2 alone in the Representative Concentration Pathways (lines) and the associated
scenario categories used in WGIII (coloured areas show 5-95% range). The WGIII scenario categories summarize the wide range of emission scenarios published in the scientific literature and are defined on the basis of CO2-eq concentration levels (in ppm) in 2100. (IPCC Fifth Assesment Synthesis Report)

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE) el cálculo que ellos hacen es que el carbon budget sería agotado para el año 2040 siguiendo una trayectoria de emisiones en las que hay algún esfuerzo de mitigación. Aquí las cifras se refieren al total de gases de efecto invernadero y no sólo al CO2. En el gráfico de la derecha, los sectores adónde las inversiones deberían dirigirse para permanecer debajo de los 2°C.

B2pYt10CIAAHcTp

Esto es todo por  ahora.

(1) En 1997 publiqué esta versión de la “Lógica del Carbono” en base a los cálculos realizados por Bill Hare.

image

 

(2) Multi-model results show that limiting total human-induced warming to less than 2°C relative to the period
1861-1880 with a probability of >66% would require cumulative CO2 emissions from all anthropogenic sources since 1870 to remain below about 2900 GtCO2 (with a range of 2550-3150 GtCO2 depending on non-CO2 drivers). About 1900 GtCO2 had already been emitted by 2011. (IPCC Fifth Assesment Synthesis Report)

miércoles, 10 de diciembre de 2014

COP20: Las emisiones vuelan por el aire y el planeta ya no será lo que era.

 

Quiero aprovechar para repasar al panorama actual en relación a diversas cuestiones climáticas. En primer lugar, quiero destacar la información relativa al crecimiento de las emisiones que están afectando al clima. La información central que utilizo aquí proviene del Quinto Informe del IPCC. Esta información resulta ser la más confiable y consolidada dentro del mundo científico. A pesar de haberse terminado de publicar recientemente (noviembre 2014) todos sus datos estadísticos llegan hasta el año 2010, procurando la mejor consolidación de la información que se evalúa.  

Para comenzar veamos lo que ha ocurrido con la evolución de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GHG). El gráfico muestra el período 1970 a 2010. Un incremento sostenido y cada vez más preocupante ya que no sólo crecen, sino que se acelera ese incremento.

El crecimiento de las emisiones entre 2000 y 2010

ha sido más grande que en las tres décadas previasimage

El punto que agrego en el gráfico es el nivel de emisiones del año 2012 (54 GtC) acorde al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La pendiente de crecimiento es más pronunciada en los últimos años.

Como se puede ver, la componente de emisiones de CO2 provenientes del sector energético (combustibles fósiles) es la que más contribuye al incremento total. De allí que sea tan importante la incorporación de fuentes renovables que desplacen combustibles fósiles para atenuar así el incremento de las emisiones y comenzar a reducirlas.

Es importante actuar sobre todos los componentes de los gases que afectan al clima, pero el CO2 es clave por su dinámica y porque su reemplazo es factible en el corto y mediano plazo mediante el reemplazo tecnológico, tanto en materia de generación energética como en su uso más eficiente.

Otros gases se asocian a actividades que dependen de factores más complejos para lograr reducciones. Por ejemplo, en buena medida el metano proviene de la producción de alimentos (arroz, ganadería, etc.) por lo que su reducción implicará cambios dietarios y culturales importantes, los que lógicamente implican procesos más lentos..

Aquí tenemos la evolución histórica del CO2, desde mediados del siglo IXX, tanto proveniente de la quema de combustibles fósiles como de emisiones producidas por deforestación.

image

En comparación al crecimiento exponencial de las emisiones por el uso de combustibles fósiles, la deforestación ha permanecido relativamente estable a lo largo de los años. Sin embargo puede notarse una reducción importante en la última década, luego de tener sus valores más altos en la segunda mitad del siglo pasado.

Cuando uno observa estas curvas puede notar que todas las negociaciones internacionales, campañas y llamados de atención, desde los 80 para acá, han dado poco resultado, es decir no modificaron la tendencia a la suba permanente de las emisiones. De allí el dramatismo que van tomando cada año las conferencias internacionales y los pronósticos futuros en cuanto al cambio climático.

Aún así, hay que hacer una aproximación más detallada de esta situación para entender algo más. Mientras en los últimos años se estabilizaron las emisiones provenientes del mundo desarrollado, históricos grandes emisores, el mundo en desarrollo pasó a ser el principal factor del aumento de las emisiones globales.

https://wattsupwiththat.files.wordpress.com/2014/08/clip_image002.jpg

Claro que la línea roja ascendente se debe en buena medida a sólo un pequeño grupo de países como China o el denominado grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Al mismo tiempo, cuando uno mira qué ha pasado en el mundo desarrollado, o países Anexo I acorde a la clasificación del Protocolo de Kioto, se puede notar que mientras la Unión Europea realizó esfuerzos muy notables en materia de reducción de emisiones hubo también países con mucho menos compromiso, pero aún así, el mundo desarrollado se encuentra con niveles de emisión relativamente estables, pero aún a niveles extremadamente altos.

imageemisionesalgunosimage

Dada esta complejidad de actores, donde los poderosos emisores ya no se ubican en las categorías tradicionales donde se los ubicaba anteriormente (desarrollados y en vías de desarrollo) es imprescindible avanzar hacia un acuerdo global legalmente vinculante que establezca compromisos de reducción para cada uno de los países, por supuesto, acorde a las responsabilidades comunes pero diferenciadas. Pero todos deberemos estar jugando el mismo juego y nadie debe quedar exento de responsabilidades.

Ahora, este aumento de emisiones ¿hacia dónde nos lleva?

Si continuamos con acciones de bajo impacto para reducir las emisiones, el crecimiento de las mismas nos lleva a un escenario de suba de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera lo que producirá un aumento de la temperatura que implicará consecuencias desastrosas para los ecosistemas y un cambio radical para la civilización tal cual la conocemos hasta ahora. El escenario sin un cambio drástico de tendencia nos conduce a una concentración de CO2 en la atmósfera de aproximadamente unas 1000 ppm, lo que implicará una suba de la temperatura de alrededor de 4°C.

image

 Tal suba  de la temperatura (~4°C) es un escenario catastrófico para innumerables ecosistemas, perdida de biodiversidad a una escala nunca antes vivida por el hombre, la pérdida irreversible de la inmensa mayoría de glaciares y masas de hielo y una suba en el nivel del mar que en el escenario más conservador rondará el metro. Esto tendrá impactos para miles de millones de personas y ciudades enteras deberán ser evacuadas progresivamente.

Aún suponiendo que el sistema climático reacciona linealmente, sin que ocurran episodios que aceleren el proceso, se trata de un escenario irreversible que modificará por completo al planeta tal como la humanidad lo ha conocido. Aún en el caso que logremos detener por completo las emisiones hacia el final de este siglo. 

“Many aspects of climate change and its impacts will continue for centuries, even if anthropogenic emissions of greenhouse gases are stopped. The risks of abrupt or irreversible changes increase as the magnitude of the warming increases”.(IPCC)

 

image

Como puede apreciarse, según el IPCC, en el único escenario de emisiones en que puede haber un leve retorno a los niveles actuales de concentración de CO2 y de la temperatura a lo largo de cuatro siglos, es el escenario RCP2.6, el más restrictivo, que nos llevaría a no superar los 1,5°C. El resto de los escenarios, aún aquel que nos permitiría no superar los 2°C, nos conduce a una suba que es irreversible. En cualquier caso, habremos cambiado el planeta.

 

viernes, 5 de diciembre de 2014

De chiquito fui aviador, pero ahora soy un enfermero

En su momento no puse el tema. Un año después.

Raros peinados nuevos

Y si vas a la derecha
y cambiás hacia la izquierda, adelante.
Es mejor que estarse quieto,
es mejor que ser un vigilante.

Si me gustan las canciones de amor
y me gustan esos raros peinados nuevos
ya no quiero criticar
sólo quiero ser un enfermero.

Y si trabajás al pedo
y estás haciendo algo nuevo, adelante.
Y si cantas a la luna
y perdés la vida en un instante,

si luchaste por un mundo mejor
y te gustan esos raros peinados nuevos
no quiero ver al doctor
sólo quiero ver al enfermero.

Dame un poquito de amor
no quiero un toco.
Quiero algo de razón,
no quiero un loco.
Apaga el televisor
Si lo que te gusta es gritar
desenchufa el cable del parlante.

El silencio tiene acción
el mas cuerdo es el más delirante.
Me gustaban las canciones de amor
me gustaban esos raros peinados nuevos
de chiquito fui aviador,
pero ahora soy un enfermero.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Trenes y pasos a nivel: así no se hace

Este fin de semana estuve por Juncal, mi pueblo, para compartir una reunión familiar. Lo hicimos en el campo, a las afueras del pueblo, muy cerca del camino de tierra que va desde Villa Duffy hasta la ruta nacional 178, pegado a las vías del ferrocarril, el antiguo Mitre.

Camino que recorrí mil veces en bicicleta y creo que aparece en algunas fotos que puse en entradas anteriores. Llegar hasta la ruta y la vía era estar pasando a la provincia de Buenos Aires. Una pequeña aventura de las siestas veraniegas. Incluso algunas veces nos llegábamos hasta Pearson.

Comento esto porque esa zona es entrañable para mí. Sucede que estuve por allí este fin de semana y todos me contaron que hace unos días un tren había matado un chico del pueblo, hijo de gente conocida. A lo que pregunté, ¿cómo? ¿pasa el tren?. El tren estaba desactivado desde hace décadas. La respuesta es que si, pasan trenes de carga y entonces allí reconocí cuando regresaba el cartel azul de los que pone Randazzo y su plan de reactivación ferroviaria. ¿cómo pueden pasar trenes atravesando una ruta, un paso a nivel en una ruta a esta altura de la historia!?

Ese paso a nivel existió siempre, pero el mundo era otro en los 60. Se viajaba a otra  velocidad, no usábamos cinturones de seguridad, qué se yo, era otro planeta. No comprendo cómo se reactiva una vía de ferrocarril y se habilita el uso de un paso a nivel sobre una ruta nacional. No entiendo en que cabeza cabe. El paso a nivel no tiene nada para ser identificado, mucho menos a la noche. El accidente ocurrió a las 4 de la mañana. Un tren atravesando una ruta a las 4 de la mañana!! ¿Quién es el responsable de esa decisión criminal?

Cuando me pongo a investigar, resulta que desde la reactivación de esa vía, los accidentes se repiten todos los años y la constante, trenes atravesando en horas de la noche una ruta. Es increíble.

Así no se reactivan los ferrocarriles. Así no se hace. No pueden existir a esta altura de la vida pasos a nivel en rutas. Amo al ferrocarril porque, entre otras cosas, puede ser muy seguro. Excepto en manos de gente que les importa tan poco todo.

Cali

 

(Vean la noticia y las anteriores a este accidente)

Accidente fatal en las vías de la ruta 178 en Juncal

El Grito Monumental (Alcorta) by Rosana

octubre 29, 2014

20141029_061323

A las 4:20 de la madrugada del miércoles 29, se produce un accidente en las vías de la ruta 178 en jurisdicción de Juncal.

El único ocupante de un VW Gol matrícula FHE 932, conducido por Pablo Bogdanich, oriundo de Juncal, aproximadamente de 35 años, falleció en el acto como consecuencia de la colisión con la locomotora.

El vehículo se dirigía en dirección Pergamino – Bigand, y el tren lo hacía desde Juncal a Pearson, con 50 vagones cargado de cereal.

Trabajaron en el lugar Bomberos Voluntarios de Alcorta.

20141029-0007

20141029-0019

 

Cerca de Pearson

Semanario Colón Doce (4/4/13)

En Ruta 178 choque entre un camión y un tren

Siendo las seis de la mañana del jueves la Policía Comunal recibió un aviso sobre un choque entre un camión con acoplado y un tren de carga en las vías del ferrocarril que está situada sobre la Ruta 178 a unos cuatro kilómetros de Pearson....

Rápidamente se enviaron al sitio del accidente dos ambulancias, los Bomberos Voluntarios de Colón, agentes del destacamento de Pearson, Juncal y Colón. Una de las primeras medidas que se tomaron fue cortar la vía comunicación en la rotonda de Pearsón y en la rotonda de Juncal.

El camión de carga habría chocado al tren en los últimos vagones y la cabina quedó destrozada desparramando sobre la cinta asfáltica gran cantidad de elementos . El maquinista del tren no se habría dado cuenta y siguió su marcha. En el vehículo menor iban el conductor y el acompañante.

Uno de ellos sufrió fuertes golpes y fue trasladado al Hospital Municipal "Eduardo Morgan". Ambos son domiciliados en la localidad de Vedia y habrían sufridos golpes y contusiones pero su vida no corren peligro. Las causas del siniestro se habría debido a que había un manto de niebla sobre esa zona y las señalizaciones serían precarias. Otro choque El cruce de vías con la Ruta 178 entre Juncal y Pearson es muy peligroso. Se viene de una recta, y aunque hay señalización existe gran cantidad de malezas que no permite una clara visión hacia los lados. En el año 2012 a la misma hora y por las nieblas colisionó contra un tren un camión de carga llevando pollos de la empresa Nutricol. El camión quedó destrozado y un vagón del tren volcó quedando sobre las vías. No hubo consecuencias personales.

 

Semanario Colon Doce (13/07/2011)

La niebla causó un triple choque

Un tren arrolló a camionero colonense

En la madrugada del miércoles un camión que circulaba por la Ruta 178 entre Pearsón y Juncal fue arrollado por un tren que circulaba a Junin con el saldo de un herido con domicilio en Colón. La causa habría sido la espesa niebla. Siendo las 7 una camioneta utilitaria “rompió” el cerco de seguridad y chocó al camión accidentado. Hubo dos heridos más....

Siendo las 3.30, un camión de la empresa Bertone Hermanos, conducido por Carlos Aragón, con domicilio en calle 54 y 15, fue arrollado por una formación ferroviaria que se dirigía a Junin.

Los Bomberos Voluntarios de Colón debieron trasladarse al paso a nivel, ubicado en Ruta 178, entre Juncal y Pearson y liberar al conductor que se encontraba atrapado en el habitáculo. Las primeras informaciones indican que habría sufrido golpes y una fractura en una pierna.

El pesado vehículo impactó en el medio de la formación y en un primer momento los ocasionales automovilistas trataron de auxiliar al conductor que quedó atrapado en el habitáculo, viviéndose escenas dramáticas.

Sin embargo, la historia no había terminado. Siendo las siete de la mañana, nuevamente los Bomberos Voluntarios fueron llamados al mismo sitio del incidente anterior. Una camioneta utilitaria con dos personas a bordo chocó al camión previamente accidentado debiendo ser rescatadas.

Se trata de una camioneta kangoo que trasportaban a dos ciudadanos bolivianos con domicilio en Colón.
El transporte se prendió fuego y se pudieron salvar bolsas de ropa que eran trasladadas para comercializarlas.

Una fuente indicó que a trescientos metros del accidente, los agentes policiales de Subcomisaria Vial de Colón, hicieron señas al conductor para que no pasara. El colonense siguió y se encontró con el accidente anterior, chocando a su vez al camión.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Energía en las ciudades. Innovación ante el Cambio Climático

La energía solar ha ido ganando un rol cada vez más protagónico cuando se evalúan escenarios energéticos de mediano y largo plazo. Así como ocurrió hace algunos años atrás con la energía eólica cuando irrumpió como un nuevo actor en el mercado de la energía, la solar fotovoltaica se consolida año tras año como otra potente opción energética limpia y renovable.

Durante los últimos diez años la potencia fotovoltaica instalada a escala global aumentó anualmente en un promedio del 48%. En tan sólo 5 años su capacidad instalada se multiplicó seis veces. Estamos en presencia de la opción energética más dinámica y todos los pronósticos le auguran un crecimiento sostenido durante las próximas décadas.

image

Este crecimiento ha sido producto de una serie de decisiones políticas enfocadas en la necesidad de introducir fuentes energéticas limpias y renovables en procura de disminuir nuestra dependencia de los combustibles fósiles y así reducir emisiones de gases que provocan el calentamiento global. Aunque también el actual auge de la energía fotovoltaica tiene un factor determinante en la drástica reducción en sus costos. En pocos años hemos asistido a una caída en picada de sus costos de instalación. Durante los últimos 5 años su costo de capital se redujo a la mitad.

image

Una característica distintiva de la energía solar fotovoltaica es que su utilización a gran escala no implica necesariamente el desarrollo de grandes instalaciones de gran potencia, más bien lo contrario. Su gran aporte energético se dará a través de múltiples unidades de generación distribuida. Tanto desde techos de viviendas particulares como edificios públicos o corporativos, los paneles solares inyectarán energía limpia a la red eléctrica.

Un reciente informe publicado por la Agencia Internacional de Energía muestra que, con los adecuados instrumentos de promoción, la energía solar (fotovoltaica y térmica concentrada) puede ser la principal fuente de electricidad a nivel global para el año 2050, superando a todas las otras fuentes convencionales.

Cabe aquí señalar que el año pasado se instaló mayor proporción de potencia en energías renovables que lo instalado en convencionales como carbón, gas, derivados del petróleo o uranio. Un cambio de tendencia a observar con atención, ya que esto ocurre en un mundo con la “cancha inclinada” en favor de las convencionales, que son las que acaparan la mayor tajada en subsidios y apoyos gubernamentales. 

image

La generación distribuida permitirá desplegar el enorme potencial renovable existente en todo el país, particularmente en materia solar. Para hacerlo es necesario contar con la factibilidad regulatoria de incorporar la generación distribuida integrada a la red. Varias ventajas justifican esta opción. En primer lugar disminuye la demanda desde los grandes centros de consumo con una consecuente disminución de pérdidas de energía en el transporte. Permite además desplegar un potencial enorme para la energía solar distribuida en espacios urbanos como así también para la eólica en pequeña escala.

Además, esta generación a baja escala, desplaza electricidad en el punto de consumo, donde mayor es el precio de la energía. Es allí donde solar podrá competir más rápidamente. En aquellos sitios del país donde la energía eléctrica no tiene el nivel de subsidios que goza el área metropolitana de Buenos Aires, la generación distribuida tiene mayores chances de tornarse competitiva con muy pocos incentivos.

Para poder contar con este potencial de energía distribuida debe disponerse de una normativa técnica que sea adoptada por los organismos que regulan el servicio eléctrico en las diferentes jurisdicciones del país de modo tal que las potencias y parámetros técnicos que deben cumplir los equipos a integrarse a la red sean similares en todo el país. Los criterios de incentivos a los usuarios generadores deberán ser diseñados para cada región acorde a sus condiciones naturales y regulatorias.

image

La energía fotovoltaica, como ninguna otra fuente energética, tiene su rol protagónico en la generación eléctrica distribuida, ubicada en el lado de la demanda, es decir, del lado del consumidor. Su integración en el paisaje urbano deberá ser una variable a considerar en el diseño de espacios públicos, edificios y estructuras de nuestras ciudades.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires posee un importante potencial para la generación de energía fotovoltaica debido a la irradiación solar que recibimos en esta latitud. A los pasos que la ciudad ya ha dado en materia de uso de tecnologías de alta eficiencia energética, como la iluminación LED en espacios públicos, ahora debemos dar un nuevo paso hacia el diseño de una ciudad que aproveche la arquitectura urbana para generar energía limpia.

Hasta ahora se han instalado unos pocos sistemas integrados a la red, los dos de mayor potencia se encuentran en la Legislatura de la Ciudad y el otro en el CIFA, uno de los edificios de APrA. (1)

image

Una ciudad que aproveche la energía solar es perfectamente posible, la tecnología para hacerlo está disponible. Sus costos son cada vez más accesibles y la necesidad de promover la integración de fuentes renovables es innegable dada la emergencia ambiental que representa la amenaza del cambio climático. Las grandes ciudades representan hoy alrededor del 70% de la emisión de gases de efecto invernadero. Convertir a las ciudades en sistemas energéticamente eficientes y de bajas emisiones de carbono es uno de los grandes desafíos de este siglo. La Ciudad de Buenos Aires ya ha iniciado esa transición.

 

Juan Carlos Villalonga

Pte.Agencia de Protección Ambiental (APrA)

Gobierno Ciudad de Buenos Aires

(1) Para una información más completa de lo que sucede con la energía solar en la Ciudad de Buenos Aires, se puede ver “Energía Solar en la Ciudad de Buenos Aires” (APrA)

lunes, 3 de noviembre de 2014

El informe del IPCC y el uso del petróleo

Imagen1

He visto que muchos están señalando que el IPCC dice que al 2100 no se deberá usar petróleo. Eso es estrictamente cierto, pero pueda dar una señal equivocada.

El petróleo se deberá dejar de usar bastante antes, puesto que los escenarios que mantienen la temperatura a menos de 2°C imponen que las emisiones a finales del siglo deberán ser cero o negativas. Ahora, estas emisiones provienen de cambios de uso del suelo, industria, residuos, energía. Algunos de estos sectores difícilmente alcancen a ser neutrales o negativas. El sector que deberá hacer su máximo aporte es el sector energético. Entonces las curvas de emisión del sector de la energía serán mucho más restrictivas que las curvas de emisiones generales que presenta el IPCC en el siguiente cuadro publicado en la síntesis emitida el 2/10:

emisionesIPCC

La banda celeste son los escenarios que tienen mayores chances de mantener la temperatura por debajo de los 2°C. Todos ellos llegan tienden al cero o poseen emisiones negativas antes de fin de siglo.

La curva descendente es muy pronunciada, para el 2060 deberemos estar en una reducción del 50% o más que las emisiones actuales.

Un gráfico que se asimila al anterior, pero sólo con las emisiones del sector energético es el siguiente:

image

Trayectorias de emisiones de tres familias de escenarios energéticos globales desarrollados por el “Global Energy Assesmnet” (IIASA): alta demanda, alta eficiencia y un escenario medio. GEA, 2012: Global Energy Assessment - Toward a Sustainable Future, Cambridge University Press, Cambridge, UK and New York, NY, USA and the International Institute for Applied Systems Analysis, Laxenburg, Austria.

Como se puede ver, las emisiones de GHG provenientes del sector energético, fósiles, deberán estar entre el 31-71% para el 2050. Casi cero o negativas antes del 2100.

Entonces, las emisiones del uso de combustibles fósiles deberán reducirse drásticamente antes del 2050 y deberán ser cero antes del 2100. La energía deberá tener emisiones negativas en la mayoría de los escenarios antes del 2100.

 

 

 

domingo, 19 de octubre de 2014

Canuto Cañete, detective privado

En relación a mi entrada previa, “Vulnerabilidad, internet y pillaje”, una de los aspectos que allí señalé es que la vulneración de correspondencia privada es un acto “muy alejado del ideal de privacidad que a lo largo de siglos hemos logrado conquistar como un derecho”.

Profundizando lo que allí puse, es que esa conquista, se plasmó durante el siglo pasado en la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos. La Declaración dice:

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra y su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Por esta razón, la Ley 26.388, que en mi artículo previo cito, pena la violación de correspondencia privada y correos electrónicos.

Ahora bien, también señalé allí que en mi caso suponía haberme topado con alguien “que creerá que es muy progresista y esclarecedor publicar correspondencia privada de los demás”. Entonces, voy a ser un poquito más explícito sobre este punto.

Si, efectivamente, se trata de gente “progre” (porque en realidad son varios) quienes están tan interesados en mis correos privados y en publicarlos anónimamente en internet. Acto heroico de estos tiempos.

Diré algo más. Se trata de gente que seguramente ustedes los ven o leen con mucha frecuencia juzgando con severidad a los demás, explicando cómo deben comportarse las empresas, los ciudadanos, los políticos y Dios y María Santísima. Todos los días ellos denuncian y te dicen lo que debemos hacer para que este mundo, este país y esta ciudad, sean más humanas, justas y sustentables. Así es, sermonean al prójimo sin hacerse cargo de portar una mínima dosis de moralidad. 

Canallas que, disfrazados de defensores de la humanidad, espían y amenazan. ¿Quiénes y por qué? Habrá más.

Cali

 

 

  

 

domingo, 12 de octubre de 2014

Vulnerabilidad, internet y pillaje

Hace pocos días he sido víctima de la vulneración de mi correspondencia privada. Para ser más preciso, de una de mis cuentas de correo electrónico, cuenta que hace un tiempo atrás, cuando sospeché que había sido vulnerada, dejé de usar. Nunca he sido una persona especialmente cuidadosa en este aspecto, ni siquiera con mis claves bancarias y de otras servicios. Comenzaré a ser un poco, no mucho, más cauto de ahora en más.

Sentirse vulnerado en la intimidad es una situación poco grata e incómoda. Digo esto a pesar de que desde hace muchos años realizo actividades públicas y por lo tanto me someto al debido escrutinio y valoración pública de mis actos. Pero que se haga una valoración de mi correspondencia privada en el ámbito público, es complicado, más aún, cuando es poco precisa la identidad de quien lo esta haciendo público.

Toda conversación privada es eso, un compartir situaciones íntimas, de la órbita de la vida privada, compartiendo debilidades, dudas, sueños y proyectos íntimos. En fin, lo que cualquiera de ustedes comparte cotidianamente con amigos, colegas, pareja y familia. A mi juicio, tal vulneración es un modo de actuar desleal y muy alejado del ideal de privacidad que a lo largo de siglos hemos logrado conquistar como un derecho. Jamás utilizaría esas malas artes ni aún con mi peor enemigo, sería traicionar mi conducta en relación a cómo uno debe hacer convincentes su ideas.

Además de lo dicho, vale aclarar que para la justicia la violación de correspondencia privada se trata de un hecho delictivo. Así lo señala la Ley Nacional ley 26.388 (de delitos informáticos-2008) la que dice:

ARTICULO 4º — Sustitúyese el artículo 153 del Código Penal, por el siguiente:

Artículo 153: Será reprimido con prisión de quince (15) días a seis (6) meses el que abriere o accediere indebidamente a una comunicación electrónica, una carta, un pliego cerrado, un despacho telegráfico, telefónico o de otra naturaleza, que no le esté dirigido; o se apoderare indebidamente de una comunicación electrónica, una carta, un pliego, un despacho u otro papel privado, aunque no esté cerrado; o indebidamente suprimiere o desviare de su destino una correspondencia o una comunicación electrónica que no le esté dirigida.

En la misma pena incurrirá el que indebidamente interceptare o captare comunicaciones electrónicas o telecomunicaciones provenientes de cualquier sistema de carácter privado o de acceso restringido.

La pena será de prisión de un (1) mes a un (1) año, si el autor además comunicare a otro o publicare el contenido de la carta, escrito, despacho o comunicación electrónica.

Si el hecho lo cometiere un funcionario público que abusare de sus funciones, sufrirá además, inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena.

De todos modos, los pillos del delito de chismosería no pasarán un tiempo en cana como así lo dice la ley. No me interesa mucho este punto.

En relación a episodios pasados, también me he sentido vulnerado en mi privacidad cuando constaté con terror que mis conversaciones telefónicas estaban siendo escuchadas y mis movimientos seguidos en la decadencia de la dictadura y el inicio de la democracia. Algo de eso cuento en “Ecoenlace y desenlace (taller 3)”. Hace poco tenía una conversación sobre la película “la vida de los demás”. Recomiendo que la vean, este tipo de pillaje me hace acordar tanto a lo adictos a espiar vidas ajenas que son los totalitarismos y sus defensores.(1) 

He dicho que es feo sentirse “vulnerado”. Algo muy diferente es ser vulnerable. Son dos cosas muy distintas. Me considero un ser vulnerable, ese es mi modo de ser, quien me conoce sabe a que me refiero y sabe que también reside allí alguna fortaleza. Anoche regresando a la Argentina en un vuelo inacabable leía a Jeremy Rifkin en su libro “La civilización empática” (2), entonces me topé con estos párrafos (“todo encuentro casual es un cita”, decía Borges a través de uno de sus personajes):

“Si la libertad es la capacidad de vivir plenamente el potencial de nuestras posibilidades, y si Ia medida de nuestra vida es la intimidad y la diversidad de nuestras relaciones, cuanto más vulnerables seamos, más abiertos estaremos a establecer relaciones significativas e íntimas con otras personas. En este sentido, ser vulnerable no significa ser débil, ni ser una victima o una presa, sino estar abierto a Ia comunicación en el nivel más profundo de la interacción humana.

Para los partidarios de la visión corpórea, la verdadera valentía es mostrarnos a los demás tal como somos, con todos nuestros defectos. Es la voluntad de colocar los detalles más íntimos de nuestra vida en manos de otro. Ser vulnerable es confiar en nuestros semejantes. Confiar es creer que los demás nos tratarán como un fin, nunca como un medio; que no seremos usados ni manipulados para servir a los fines de otros; que seremos vistos como seres preciados y valiosos. Somos verdaderamente libres cuando los demás nos tratan como un fin, no como un medio. No podemos ser realmente libres en un mundo donde todos desconfían de todos. En un mundo así la libertad se reduce a su forma negativa, a la capacidad de aislarnos de los demás y de convertirnos en una isla. Las sociedades autoritarias que alimentan la paranoia y la desconfianza enfrentando a unos contra otros aplastan el espíritu de la libertad.

Así pues, la base de la libertad es la confianza y la franqueza mutuas. La libertad nunca es cosa de «solitarios» como dirían los racionalistas —John Wayne cabalgando por el Lejano Oeste-., sino una experiencia profundamente comunitaria. Sólo somos verdaderamente libres cuando confiamos los unos en los otros y decidimos compartir la lucha que todos libramos por ser y prosperar. A su vez, la confianza abre la posibilidad de extender la conciencia empática a unos ámbitos nuevos y más íntimos.

Nelson Mandela es un buen ejemplo de libertad en el sentido corpóreo. En los cerca de veintisiete años que vivió encarcelado, muchas veces en celdas de aislamiento, optó por hacerse amigo de sus carceleros. Los trataba como personas únicas, con sus propias luchas personales. En lugar de optar por ser invulnerable y estoico, optó por ser humano. Sus carceleros empezaron a verlo y a sentirlo como un ser humano más. Sus prejuicios se fueron derritiendo a medida que la admiración que sentían por él iba en aumento y lo acabaron viendo como una persona como ellos cuya lucha no era distinta de la suya.

Parte de la razón de que esta noción corpórea de la libertad resuene en la mayoría de nosotros es que se basa en un sentido más profundo de lo que conforma a la persona. El modelo invulnerable -el lobo solitario capaz de controlar totalmente sus emociones— es un ejemplar raro y la mayoría de nosotros nunca lo hemos visto. Ser invulnerable es no necesitar a nadie, es ser capaz de vivir al margen de los demás. Aunque hay anacoretas y misántropos capaces de vivir así, su vida dista de ser completa. Han cerrado los canales emocionales que hacen del ser humano el ser más social de los animales.

La invulnerabilidad evoca la imagen de un superhombre libre de las debilidades, las flaquezas y los defectos que nos hacen vulnerables, imperfectos, necesitados de los demás y, por lo tanto, humanos. Los psicólogos nos recuerdan que si una persona finge ser invulnerable, adopta una actitud libertaria extrema en relación con sus derechos y no da muestras de emoción ni de compasión, en realidad suele ser alguien tan atemorizado por su sensación de vulnerabilidad que su postura «de macho» se convierte en una máscara tras la que ocultar ese temor.

Uno no puede sentir verdadera empatía con las luchas y las vulnerabilidades de los demás si es incapaz de reconocer esas mismas luchas y vulnerabilidades en sí mismo.”

Finalmente, también debo reconocer que se ha puesto de moda en los últimos años la violación de la intimidad de las estrellas de la televisión en videos mucho más “hot” que mi correspondencia electrónica (aunque no se hasta donde ha llegado el “hacker” que me ha tocado!). También, más recientemente, están los personajes que se dedican a violar correspondencia privada de embajadas y servicios gubernamentales de información cuyos resultados me parece que poco aportan, pero se supone que eso los hace parte de una supuesta libertad informativa y transparencia. Francamente, escapa a mi entendimiento la verdadera utilidad de tal “cruzada”.

En mi caso, supongo que me topé con algún cruzado de estas últimas características que creerá que es muy progresista y esclarecedor publicar correspondencia privada de los demás. Cada uno  calificará a eso como le parezca: como un defensor de la libertad de expresión para algunos; para otros, como en mi caso, como un simple pillo. En tanto la Justicia lo califica de simple delincuente.

Cali

    

 (1) La vida de los demás (Das Leben der Anderen) es un largometraje alemán del año 2006 que supuso el debut como guionista y director de Florian Henckel von Donnersmarck. La película transcurre en el Berlín este durante los últimos años de existencia de la RDA y muestra el control ejercido por la policía secreta (Stasi) sobre los círculos intelectuales. Está protagonizada por Ulrich Mühe, Sebastian Koch, Martina Gedeck y Ulrich Tukur.

(2) “La civilización Empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis”, Jeremy Rifkin, 2010.

sábado, 4 de octubre de 2014

En vísperas de un viaje, un tema que ustedes conocen

 

Prometo investigar un poco más, pero hay un tema, probablemente proco trascendente, pero que hace a algunas cuestiones prácticas elementales. ¿Por qué razón en Argentina utilizamos este extraño y enchufe de 3 patas?

Es demencial, poco práctico y además, la proliferación de múltiples tipos de enchufes genera más basura y no simplifica algo de los cual no deberíamos gastar un minuto de nuestras vidas. Un ejemplo de cuando la tecnología no nos facilita nada. Cero Ecodiseño.

Nuestros países vecinos utilizan otro tipo de enchufes, somos los diferentes. El resto del mundo utiliza otro tipo de enchufes. Cuando uno hace un somera investigación descubre que a nuestro enchufe lo utilizan:

Argentina, Australia, China (utiliza 3 tipos de enchufes), El Salvador (utiliza 10 tipos diferentes), Fiyi, Guatemala (utiliza 4 tipos), Islas Cook, Kiribati, Nauru, Nueva Zelanda, Okinawa (utiliza 3 tipos), Papúa Nueva Guinea, Samoa (utiliza 4 tipos de enchufes), Samoa Oriental, St. Vincent (Windward) (utiliza 6 enchufes distintos), Tayikistán (utiliza 2 tipos), Timor Oriental (utiliza 4 tipos), Tonga, Uruguay (utiliza 4 tipos), Uzbekistán (utiliza 2 tipos).

Vale señalar que en aquellos países donde utilizan más de una opción, la que utilizamos aquí no es la mayoritaria o preponderante.

En síntesis, utilizamos un modelo que sólo utilizan países que están en las antípodas geográficamente hablando. Ni siquiera hemos utilizado un modelo similar o que vaya camino a ser el modelo común con los países vecinos. ¿No deberíamos acordar y normalizar este tipo de cosas dentro del MERCOSUR?

http://1.bp.blogspot.com/-jrKnPKbkUg4/ToOQ4-PWMiI/AAAAAAAAIB0/nuVZ4O1WDaU/s1600/escufes-mundo.jpg

Prometo continuar esta investigación, pero me debía, en las vísperas de algún viaje, compartir esto que me parece representativo de las tonterías que deberíamos superar.

Continuará…

Cali

sábado, 27 de septiembre de 2014

La culpa y la vergüenza


Fragmento del libro “La civilización empática”, Jeremy Rifkin (2010)
Cuando hablamos de culpa ha de quedar claro que no la confundimos con la vergüenza. Muchas veces, los dos términos se usan indistintamente cuando en realidad son totalmente diferentes. La culpa puede generar ansiedad empática y el deseo de tender la mano y reparar el daño causado, pero la vergüenza denigra el ser de la persona y hace que se sienta despreciable. Sentirse avergonzado es sentirse rechazado. La vergüenza es una forma de aislar a la persona del «nosotros» colectivo, de marginarla y convertirla en «no persona». La vergüenza tiene el efecto de sofocar e] impulso empático innato. Si una persona se siente como si no existiera, si se la excluye socialmente y carece de autoestima, no podrá recurrir a sus reservas empáticas para ponerse en el lugar de otra. Incapaz de conectar emocionalmente con los demás, se retrae o canaliza su sensación de abandono descargando su furia en otros. ¿Y por qué esta furia? Porque suele ser la única manera que le queda de comunicarse y relacionarse. En cada sociedad se encuentra la figura del «solitario» aislado de la sociedad y lleno de ira hacia sus semejantes.
Hacer que alguien se sienta culpable es apelar a su humanidad para que haga lo correcto por otra persona. A diferencia de la vergüenza, que aísla a la persona de la humanidad, la culpa es un mecanismo interno que le recuerda su profunda conexión social con los demás y la necesidad de restablecer los vínculos sociales.
La culpa se debe manejar con cuidado. Si la disciplina de los padres basada en Ia inducción genera en el niño un exceso de culpa, es probable que el niño crezca sintiendo que, haga lo que haga, nunca podrá enmendar ningún daño ni restablecer los vínculos sociales. Por otro lado, si la disciplina por inducción no genera en el niño un mínimo de culpa, crecerá sin la capacidad de reflexionar sobre la influencia que tiene su conducta en los demás y no podrá generar una ansiedad empática suficiente para reparar los vínculos sociales. Los padres adecuados hacen que el niño sepa que ha hecho algo mal, pero lo hacen con afecto para que el niño también sepa que sigue siendo querido y respetado como persona. Si los padres le explican lo que puede estar sintiendo la otra persona y le preguntan cómo se sentiría él en la misma situación, le hacen saber que confían en su bondad innata y en su deseo de empatizar con otros y de reparar el daño que pueda causar. Es igualmente importante que los padres hagan saber al niño que no lo quieren menos por su mala conducta. Nadie es perfecto . Lo mejor que podemos esperar unos de otros es que aprendamos de nuestras faltas y que en el futuro intentemos actuar mejor.
Cuando un padre avergüenza a su hijo le comunica que no está a altura de lo que espera de él y que no es digno de su respeto. El objetivo del acto disciplinario lo conforman las expectativas del padre, no la humanidad del niño. El niño se queda con la impresión de que todo su ser es una decepción y de que si no se atiene a la «imagen ideal» de lo que sus padres esperan de él se verá rechazado.
Las culturas basadas en la vergüenza y las basadas en la culpa crean seres humanos muy diferentes. Según la filósofa estadounidense Martha Nussbaum:
La culpa moral es mucho mejor que Ia vergüenza, porque se puede expiar y no mancilla la totalidad del propio ser. Es una emoción dignificada y compatible con el optimismo ante las propias posibilidades […]. En lugar de exigir la perfección de una manera severa y agobiante, [la moralidad] mantiene la imperfección del niño, pero le dice que el mundo contiene posibilidades de misericordia y de perdón y que se le quiere como a una persona que tiene interés y valor por derecho propio. Por lo tanto, no debe temer que su imperfección humana provoque la destrucción del mundo. Y puesto que no está asolado por una vergüenza aniquiladora a causa de su imperfección, tendrá menos necesidad de sentir envidia y celos, unas emociones que expresan su deseo de un control omnipotente de las fuentes de lo que es bueno.
Lo irónico es que cuando una cultura basada en la vergüenza intenta alcanzar los niveles más elevados de perfección moral, acaba creando una cultura de envidia, celos y odio hacia uno mismo y hacia los demás. A lo largo de la historia, las culturas basadas en la vergüenza han sido las más agresivas y violentas, porque sofocan el impulso empático y, con él, la capacidad de sentir el sufrimiento de los demás y de responder a él con compasión. Cuando un niño crece en una cultura basada en la vergüenza creyendo que si no logra alcanzar un ideal de perfección o de pureza deberá sufrir la ira de la comunidad, tenderá a juzgar a los demás según los mismos criterios rígidos e inflexibles. Carente de empatía, será incapaz de sentir el sufrimiento ajeno como si fuera suyo y, en consecuencia, tenderá a considerar que si otra persona sufre es porque lo merece al no haber logrado el nivel de perfección que espera la sociedad.
Aún hay sociedades tradicionales con culturas basadas en la vergüenza. No es raro saber de una mujer que ha sido violada por varios hombres y que después ha sido lapidada por su familia y por sus vecinos por haber mancillado su honor. En lugar de sentir empatía con su sufrimiento, la comunidad le inflige un castigo aún mayor quitándole la vida. Para Ia comunidad, la mujer carga con la vergüenza de la violación a pesar de haber sido la víctima. Para su familia y sus vecinos ha quedado mancillada para siempre y esto la convierte en un objeto repugnante que se debe eliminar. El poder que tienen las culturas basadas en la vergüenza para sofocar la empatía y transformar a seres humanos en monstruos es aterrador.